Reportaje Lunar - Decode resurgen de forma Kamikace

El pasado 23 de octubre, los madrileños Decode lanzaron su segundo álbum, el primero con Anuskka como vocalista. Esta banda se formó en el año 2017, comenzando a tocar versiones de otros grupos. Esto es lo que da sentido al nombre de la formación ya que Decode es el título del éxito del grupo Paramore, canción recurrente en sus conciertos. Este nuevo proyecto vuelve a contar con Alberto Blanco a la guitarra, Luigi Slim al bajo y Enrique Calderón a la batería, junto a la ya mencionado Anuskka como voz principal.
Kamikaze es un viaje emocional que transita entre la fragilidad y la furia, entre la rendición y la resistencia. Es un disco sobre el peso del mundo, el amor que quema, la rabia contenida, la pérdida y, finalmente, la necesidad de romper, bailar y sobrevivir. Cada canción es un capítulo de un proceso de desgarro y reconstrucción: del ahogo al estallido, del miedo a la liberación.
Estamos ante un disco de pop rock alternativo cargado de sentimiento, que para ellos es la única manera de sentir y de vivir. Producido por Edu Molina (componente de Hermana Furia), quien ha dejado su toque particular en este proyecto y masterizado por Pedro Viñuela.
A continuación pasamos a detallar cada uno de los cortes musicales que componen este nuevo trabajo:
1. El mundo sobre mi
Abre el disco con el peso del colapso. La instrumental del comienzo nos da una buena pista sobre los elementos esencial de esta banda. Es una canción sobre la presión externa (expectativas, juicios y ansiedad) y la necesidad urgente de gritar "¡basta!". Es el punto cero del viaje: la protagonista intenta sostenerlo todo, pero se empieza a romper. Un resumen perfecto para preparar al oyente sobre lo que está por venir.
2. Kamikaze
El corazón del disco, tanto por el título como por los golpes de guitarra y batería. Amor adictivo, peligroso y embriagante. La atracción es irresistible, aunque duela. Representa la caída: la entrega al caos emocional.
3. Arde
Esta pista puede considerarse como la canción más sensual del proyecto, en parte gracias a la voz de su cantante que es pasión pura. Aquí el deseo se vuelve fuego: la unión total y el vértigo de sentir demasiado. Es el instante en que se confunden el placer y la pérdida de control, como su propio nombre indica.
4. Forajido
Rabia, traición y venganza que puede notarse desde los primeros acordes. Una atmósfera musical muy espesa que toma la fuerza del western emocional: herida, pero desafiante. La canción es todo un proceso de aprender a pelear contra quien hiere para de reclamar el poder propio. Se nota que el grupo no quiere centrarse en un único genero musical y fruto de su exploración son temazos como este.
5. Todo se apaga
Nos encontramos ante una elegía. La manera tan sutil de irnos introduciendo en la musicalidad representa la muerte simbólica de una relación o de uno mismo. Con un marcado carácter introspectivo, pero una conclusión devastadora con la la aceptación del final.
6. Es cruel
Superando el ecuador del trabajo, nos encontramos con el corte más popero del proyecto. La figura del amor tóxico se vuelve casi un personaje mitológico representando la encarnación del deseo peligroso. Ironía, desengaño y lucidez que no pierde ni un ápice del toque oscuro que envuelve a todas las composiciones de la formación, a pesar de que aquí el tono se vuelve más ácido y crítico.
7. Figuras de papel
Es la canción con la letra más personal que encontramos en este trabajo. En ella se profundiza en la raíz del dolor: desde la infancia, con la falta de apoyo y los huecos emocionales que nos construyen. Se podría resumir como un ajuste de cuentas con el pasado.
8. Mi muralla
La conclusión lógica tras el tema escuchado es que después del daño llega la defensa. Esta canción pretende levantar muros para protegerse del dolor causado. Sin embargo, la contradicción entre querer ser amada y no permitir que nadie entre crea un conflicto representado a la perfección en este corte.
9. No puedes saber
Vamos llegando al final del proyecto y nos encontramos de cara con la vulnerabilidad oculta tras una máscara. Una canción que habla del miedo a mostrar la herida y del deseo de desaparecer. Es la confesión más íntima del disco, pero también una rendición elegante ante el futuro. Además, bajo nuestro criterio personal, los matices vocales de esta canción son los más exquisitos del trabajo.
10. Hasta que amanezca
Llegó la hora el cierre catártico. Tras el dolor, la decepción, el desamor y la defensa es el momento del renacer. Una canción de liberación, con el punto justo de rebeldía hacia la rutina, de bailar sola y gritar que aún se puede vivir a pesar del pasado. Es decir, el disco termina en movimiento, no en silencio (como no podía ser de otra manera).
Kamikaze es un viaje emocional al borde del colapso y la libertad. Un disco donde el amor, la rabia y la tristeza se entrelazan hasta arder. A lo largo de sus diez canciones, la protagonista atraviesa la ansiedad, la adicción emocional, el duelo y la reconstrucción, para terminar, bailando sobre sus ruinas.
Con un sonido que se mueve entre el rock alternativo y el pop visceral, el álbum es un grito contra la presión, una carta a los amores imposibles y una declaración de independencia emocional. Cada tema es una batalla interna, un capítulo de supervivencia. Kamikaze no es solo un título: es una manera de sentir, de lanzarse sin red, con el corazón como único guía.
Para terminar nos gustaría añadir que la portada corre a cargo de Cristina Calderón Bello, diseñadora gráfica de Canarias. Destaca por su sencillez, sin quitarle ni un ápice de efectividad el título del proyecto. Además, cada tema cuenta con su propia imagen en el canal de YouTube.
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